Los conflictos en el trabajo son un problema que afecta a la mayoría de las empresas. Y aunque puede ser un tema difícil de afrontar, es posible evitarlo aprendiendo a gestionarlo con eficacia.

Por otro lado, los trabajadores conflictivos pueden tener motivadores personales o profesionales, que provocan que se comporten de forma distinta a las esperada o incluso de manera desafiante, afectando el funcionamiento de la empresa.

Atender estos casos es importante, porque en ocasiones los trabajadores conflictivos son el síntoma de un problema más profundo, una cultura organizacional deficiente que propicia los conflictos en el trabajo.

Sea cual sea su origen, está claro que no pueden pasar desapercibidos y deben ser atendidos con un alto nivel de profesionalidad y capacidad de comunicación. Por ello, es importante que los profesionales de RRHH sepan cómo tratar a estos trabajadores y cómo evitar los entornos conflictivos.

¿Qué consecuencias tienen los conflictos en una organización?

Un conflicto no gestionado puede generar una serie de situaciones potencialmente riesgosas tanto para el clima laboral como el bienestar de los colaboradores.

Un entorno laboral en el cual existen conflictos entre los mismos compañeros de trabajo constituye un factor de riesgo psicosocial que puede provocar una serie de situaciones negativas para la empresa, tales como:

Descenso de la productividad. Un entorno laboral conflictivo puede desviar la atención de los trabajadores de las tareas que tienen asignadas para concentrarse en los puntos de conflicto.

Asimismo, un trabajador con actitud desafiante o en contra del consenso y el intercambio de ideas, puede provocar la ralentización de procesos fundamentales para el funcionamiento de la empresa.

Incremento del índice de rotación. Cuando los conflictos se vuelven recurrentes en el espacio de trabajo puede provocar desmotivación en el resto de colaboradores, cuestionando si vale la pena seguir trabajando en el mismo lugar.

Como resultado del punto anterior, un entorno conflictivo puede provocar una fuga de talento, que consiste en la salida de personal calificado que busca mejores condiciones de trabajo.

La suma de estas situaciones provoca que la imagen de la empresa se vea afectada, llegando a crear una mala reputación. Esto representa un problema ya que disminuye la posibilidad de reclutar personal calificado.

¿Cómo se originan los conflictos en una empresa?

El manejo de conflictos es el proceso de identificar, analizar y resolver los desacuerdos entre los colaboradores o grupos de trabajo. Por lo tanto, para resolverlos es necesario conocer qué los origina en primer lugar.

Los factores que pueden provocar que un trabajador se vuelva conflictivo son varios, pero los podemos agrupar en las siguientes categorías.

Factores personales

Aquí se contemplan las actitudes y demás características personales que surgen del propio trabajador. Forman parte de su modo de ser y de actuar.

Entre las características más comunes se encuentra la falta de motivación y disciplina.

La falta de motivación puede deberse a que los empleados consideran que no están haciendo uso de todas sus capacidades. Por lo tanto, realizan su trabajo con menos interés y calidad.

También puede ser reflejo de una mala planeación en la asignación de tareas. La subutilización de un empleado, donde las tareas no implican un esfuerzo significativo, provoca a menudo la desmotivación del trabajo.

Por otro lado, la falta de disciplina tiene que ver con la manera en la que el trabajador organiza su jornada laboral. Un trabajador conflictivo puede subestimar las tareas del rol que desempeña y realizarlas con menos cuidado o incluso de forma incorrecta.

Cuando un trabajador no recibe instrucciones claras sobre el rol que debe desempeñar o no entiende las expectativas de su trabajo es fácil caer en este tipo de fallos.

Factores organizacionales

Un entorno laboral deficiente y descuidado puede provocar que los trabajadores se vuelvan conflictivos. Organizaciones como la OIT y la OMS han hecho especial hincapié en los factores que propician que el entorno laboral se vuelva desfavorable. De entre los cuales se destacan las políticas ineficientes de trabajo y la falta de formación de los empleados.

Cuando hablamos de políticas ineficientes de trabajo nos referimos a aquellas que propician el comportamiento inadecuado y ofensivo entre colaboradores. Asimismo nos referimos a la falta de formación de los colaboradores en temas de respeto y convivencia saludable.

En cualquier lugar de trabajo donde el comportamiento ofensivo es frecuente también lo es el bajo rendimiento y los altos índices de rotación. Pues está claro que nadie quiere trabajar en un lugar con estas características.

Recomendaciones para evitar los conflictos en el trabajo

Ahora que has identificado cual es el origen de los conflictos en tu organización es momento de poner manos a la obra. Sigue estas recomendaciones para evitar que la empresa se vuelva un caldo de cultivo de entornos desfavorables.

Propicia el aviso oportuno de los conflictos

Cuando los problemas se presentan es fundamental actuar con rapidez y cautela, de ahí la importancia de proporcionar los medios para recibir notificaciones de conflictos.

A través de un sistema de encuestas podrás acceder a datos reveladores sobre el clima laboral, evaluar la dimensión del problema y actuar estratégicamente para resolverlo.

Abrir el espacio para el intercambio de ideas

Contar con espacios en donde los colaboradores puedan expresarse con libertad y además de sentirse escuchados, permitirá conocer con precisión el origen de los conflictos en la empresa.

Además, te permitirá anticipar los problemas que puedan surgir, mejorando el clima laboral y manteniendo la productividad del equipo.

Bastará con implementar un sistema de comunicación interna que permita a los colaboradores comunicarse entre ellos o un buzón de sugerencias para recibir retroalimentación directa.

Fomenta el comportamiento respetable

La promoción de políticas orientadas al respeto mutuo entre compañeros de trabajo es fundamental para asegurar el correcto funcionamiento de la organización.

“Un lugar de trabajo en el que los empleados a todos los niveles sean tratados con respeto le dará a la empresa una buena reputación en la comunidad. Esto hace más fácil reclutar a los empleados con buen comportamiento y evitar la alta rotación”.

Organización Internacional del Trabajo 

La formación y sensibilización en materia de comportamiento respetable en el trabajo puede tener un impacto positivo no solo en el espacio laboral, sino también en la conducta fuera de este, como en la familia y la comunidad.

Asimismo, una política contra el acoso, el hostigamiento, las amenazas y la violencia debe estar firmemente implementada y difundida en el lugar de trabajo.

Evalúa los resultados

La mejor manera de conocer si los esfuerzos invertidos han valido la pena es realizando una evaluación integral que contemple distintos factores y mida qué tan cerca se está de cumplir con los objetivos establecidos.

Aplicando una encuesta de clima laboral obtendrás datos clave para saber si nuestras acciones han sido efectivas, procesos que con HolmesHR se automatiza y agiliza para conocer en menos tiempo el nivel de satisfacción de los colaboradores.

Y a través de una evaluación de desempeño podrás determinar si los trabajadores identificados como conflictivos han logrado mejorar e integrarse a los equipos de trabajo.

Solicita una demo y conoce todo lo que HolmesHR puede hacer para generar un entorno favorable en tu organización.

Comunicación Interna

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