En México ser una mujer profesionista ya representa por sí mismo un gran logro, ya que de acuerdo con los datos con lupa de género del IMCO, tan solo 3 de cada 10 estudió hasta nivel medio superior, mientras que sólo 4 de cada 10 son económicamente activas (como dato adicional se estima que el 55% trabaja en la informalidad).

El desafío de ser madre trabajadora

El grado de dificultad para consolidar una carrera laboral se incrementa, cuando las mujeres se convierten en madres. 

  • Desde tener que enfrentar comentarios que ponen en duda el nivel de compromiso con la crianza de sus hijos, por elegir o tener que apartarse de él para cumplir una jornada laboral…
  • El desafío que representa encontrar el lugar o la persona adecuada para encargarle lo más preciado que tienen…
  • Hasta la gestión del tiempo, fungir ambos papeles con la mayor calidad posible y claro, manejar la culpa que sienten por no estar con ellos. 

Y conforme ellas crecen en sus carreras profesionales, así mismo aumentan las actividades y responsabilidades relacionadas con su labor de madre, lo que muchas veces influye en la perspectiva que tienen los empleadores sobre cuán comprometida pueda o no, estar con su cargo en la empresa.

Lo anterior, derivado de la idea de que los colaboradores que pretenden escalar a posiciones laborales de mayor jerarquía, deben realizar una cesión casi completa de su tiempo, idea que colabora en prácticas como el “techo de cristal”.  

Se sabe que uno de los mayores impactos en la trayectoria profesional de la mujer está relacionado con la elección entre su vida personal y laboral, siendo parte de esto la maternidad —no por nada, tan solo el 55% de las madres regresa a sus trabajos después del parto y descanso de ley—.

Qué hay del tiempo…

Según la Encuesta Nacional sobre Uso de Tiempo (ENUT) las mujeres usan el 66.6% del total de su tiempo al trabajo en el hogar (no remunerado), 30.9% en el trabajo remunerado, y 2.5% en la producción de bienes para uso exclusivo del hogar.

Si el trabajo doméstico y de cuidados ya representaba uno de los principales obstáculos para la autonomía económica de las mujeres, llega la pandemia, el teletrabajo y la escuela en casa…

Se suma un desafío más

A todo esto se sumaron los desafíos del home office, derivado de la pandemia. 

Y es que de acuerdo con Yvette Mucharraz, sobre los resultados de la «Encuesta regional 2020: ¿Cómo se transformó el ámbito laboral y familiar?« encabezada por IAE Business School en colaboración con el IPADE, la elección de continuar trabajando desde casa debe reconsiderar cuáles son las condiciones ideales para ello, especialmente en el caso de las mujeres que tienen un rol activo en el cuidado de otras personas, en actividades como la escuela en casa y las labores domésticas.

Y es que de acuerdo a este mismo estudio, México es el país con el menor porcentaje donde ambos padres apoyan en las actividades escolares (20%), y en el que dicho sea de paso, la madre apoya a los hijos en 12% de los casos, comparado con 1% del padre.

Visibilizar para valorar y mejorar

Pero, contrario a mostrar excesiva condescendencia con las madres trabajadoras, esta recopilación de datos tiene la intención de destacar el papel de la mujer en los ámbitos laborales y visibilizar sus desafíos, para mostrar el gran esfuerzo detrás de cada madre que asciende un peldaño en su carrera profesional y dar más valor a aquellas que llegan a puestos de dirección.

De acuerdo con el ranking 2021 “Ser madre trabajadora en México: un problema público” realizado por Mamá Godín®, de una muestra de 960 posiciones ejecutivas, sólo 334 están ocupadas por mujeres, de las cuales sólo 13% son madres.

Deseamos que en un futuro cercano se aseguren políticas públicas que faciliten la inserción de las mamás en los empleos y garanticen la igualdad de oportunidades, tanto para el cuidado de los hijos (licencias, permisos, beneficios, etc.) como en cuanto a la remuneración.

Además de que cada vez sean más las empresas que tomen acciones en asegurar condiciones  “amigables” para ellas, no solo porque es beneficioso para su economía, desarrollo personal y bienestar integral, sino también porque representa muchos beneficios para las empresas y porque la participación de las mujeres en el mercado laboral cumple un papel fundamental en el crecimiento de cualquier economía nacional.

Tan solo basta con conocer el dato del Banco Mundial que estima que si las mujeres participaran a la misma tasa que los hombres, el ingreso per cápita sería 22% más alto.

Tu empresa ya tiene políticas para asegurar la igualdad de condiciones entre padres y madres, o en otorgar prestaciones que faciliten el papel de las madres trabajadoras…

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Retención del talento

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